jueves, septiembre 24 de 2020

Datasketch

Septiembre 08, 2020

Las variaciones en costos de pruebas rápidas de COVID-19 en Colombia

 

Colombia ha contratado pruebas rápidas hasta por 70 mil pesos (18 dólares). Datasketch analizó 63 contratos de entidades del Estado que adquirieron pruebas de COVID-19 (PCR o rápidas) para saber cuáles son sus proveedores locales, cuántas pruebas se han comprado y de dónde vienen.

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“Tenemos un mensaje muy sencillo para todos los países: pruebas, ‎pruebas, pruebas. Hay que hacer pruebas a todos los casos sospechosos [de coronavirus]”, anunció la Organización Mundial de la Salud el pasado 16 de marzo de este año. Para ese momento, se hablaba del peligro que representaba para la población del mundo la escasez de pruebas disponibles para detectar la presencia del virus en el cuerpo y, en países como Colombia, la imposibilidad de procesar todas las pruebas que se tomaban en un día. De ahí que tanto proveedores como Estados se hayan afanado por hacer frente a la pandemia. Los primeros, produciendo más. Los segundos, ampliando su capacidad para procesar las pruebas. En Colombia, por ejemplo, al sistema de salud público se sumaron laboratorios de universidades y entidades privadas.  A la fecha, se han realizado más de 2.9 millones de pruebas PCR y más de 120.000 pruebas rápidas (serológicas y antígenos) en el país. 

En alianza con la Red de Periodistas para la Transparencia y la Anticorrupción, en Datasketch analizamos 63 contratos con los que diversas entidades del Estado adquirieron pruebas (PCR o rápidas) para saber cuáles son sus proveedores locales, cuántas pruebas se han comprado y de dónde vienen. Los contratos analizados se recopilaron de los sistemas de contratación pública SECOP I y II.

El 8 de abril llegaron a Colombia las primeras 47.500 pruebas rápidas, compradas por el Ministerio de Salud y anunciadas el 25 de marzo por el ministro Fernando Ruiz, quien dijo que en el país se harían 350.000 pruebas, entre rápidas y PCR, semanales. Hasta aquella primera semana de abril, los laboratorios colombianos solo estaban procesando pruebas PCR: fiables, pero demoradas. El proceso es demorado porque, como contó el medio Ojo Público, uno de nuestros aliados en la Red Palta, “[el virus] SARS-CoV-2 no contiene ADN de doble cadena, sino ARN, de una sola cadena. Como las pruebas de PCR solo pueden hacer copias de ADN, primero hay que convertir el ARN en ADN”. Las pruebas rápidas, por su lado, toman una gota de sangre extraída del dedo y son capaces de reconocer si las personas tienen anticuerpos, es decir, si han pasado la enfermedad y se están recuperando o si la tienen y están desarrollando los anticuerpos. 

Con ese panorama, la llegada de aquellas primeras pruebas rápidas el 8 de abril parecían la solución para identificar personas con el virus y, a los pocos días, otras entidades del gobierno comenzaron a adquirir este tipo de pruebas. Entre el 15 y el 29 de abril Datasketch halló 9 contratos de compra de pruebas rápidas que suman poco más de 28.500 tests con un precio promedio de 30.000 pesos (7,42 dólares) por prueba. El Hospital de San Antonio de Tarqui (Huila) contrató con la empresa Produclinicos del Sur LTDA la adquisición de 500 pruebas rápidas por un costo unitario de 60.000 pesos (14,85 dólares). En comparación con otras entidades, como el Hospital Departamental de Nariño que dos días después compró 750 pruebas rápidas por un costo unitario de 28.000 pesos (6,93 dólares). 

Al poco tiempo de llegar a Colombia, las pruebas tuvieron indicios de no ser tan confiables, esto se demostró en Bucaramanga, por ejemplo, donde una parte del sector privado compró 5.000 pruebas que iban a ser destinadas a poblaciones específicas como policías y población carcelaria, pero, según reportó Semana, su confiabilidad no superaba el 20%. El Espectador, por su parte, consultó a Gabriela Delgado, profesora de la Universidad Nacional y asesora de la Alcaldía de Bogotá, quien afirmó “Puedo decir que el 80% de lo que ha llegado [a Colombia] y también de lo que hay en el mundo es de pésima calidad. Empezamos a tener problemas de sensibilidad”. 

Entre mayo y junio, Datasketch encontró catorce contratos de compra de pruebas rápidas que sumaban casi 30.000 pruebas y cuyo valor sumado supera los mil millones de pesos. Los contratos más grandes son de la Gobernación del Magdalena, que compró 10.000 pruebas rápidas por un valor unitario de 27.000 pesos (7,23 dólares), y de la Empresa Social del Estado Santiago de Tunja que adquirió 9.000 a un valor de 37.000 pesos (9,48 dólares) por prueba. Por su parte el Hospital San Pedro Claver de Mogotes (Santander) compró un kit de 20 pruebas rápidas con la Cooperativa de Hospitales de Santander y el Nororiente Colombiano, cuyo valor unitario superó los 70.000 pesos (18 dólares).

Finalmente, durante el mes de junio se hallaron once contratos para adquirir pruebas rápidas que sumaban casi siete mil unidades, donde se encontró un contrato por más de 24 millones de pesos (6 mil 500 dólares) que el Hospital San Agustín de Puerto Merizalde en Buenaventura adjudicó a una persona natural, Maicol Mateo Rodríguez Ruano, para que entregara 500 pruebas rápidas al hospital a un valor unitario de 49.000 pesos (13,39 dólares).  Este caso es el único de los 63 contratos analizados que no está adjudicado a una empresa proveedora, sino a una persona. 

Con los tres periodos sumados (marzo-abril, mayo-junio y julio), Annar Diganostica Import S.A.S aparece como el gran contratista con 6 contratos con entidades distintas que suman más de 500 millones de pesos (125 mil dólares) entre abril y julio del presente año. 

Estos contratos no necesariamente indican que existen sobrecostos en la adquisición de pruebas rápidas en Colombia, ya que pueden existir grandes variaciones en los precios, en la disponibilidad del mercado, en el precio del dólar, entre otros. Sin embargo es evidente la diferencia entre unos precios y otros para la compra de estos insumos fundamentales para sobrellevar la pandemia de COVID-19 en el país.

Explora las pruebas rápidas halladas por Datasketch y visualizadas con la herramienta Visualiza tablas de Datasketch Apps.

Este reportaje forma parte de una investigación regional liderada por la red PALTA, integrada por La Diaria (Uruguay), Ojo Público (Perú), Datasketch (Colombia), La Nación (Argentina), Poder (México) y Ojo con mi Pisto (Guatemala) y El Faro (El Salvador). Apoyada en parte por Hivos y Open Contracting. Para leer sobre el sistema de compras y contrataciones de América Latina también puedes ingresar al sitio de la Red Palta.

 

* Imágen de Ibrahim Boran

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