jueves, octubre 29 de 2020

Datasketch

Mayo 30, 2019

Mi vida no es tu porno: Mujeres y cámaras ocultas en Corea del Sur

En Corea del Sur, miles de mujeres tienen que sufrir miedo de ser filmadas sin su consentimiento.

Andrea Cervera

Andrea Cervera

@andescribe

En Corea del Sur, miles de mujeres tienen que sufrir miedo de ser filmadas sin su consentimiento. En las calles, en los baños públicos, hoteles, moteles, en el transporte público, en las discotecas y bares, incluso en la misma empresa en la que trabajan puede haber cámaras ocultas grabando vídeos que terminarán en internet en cuestión de segundos.

 

Las cámaras, objetos que pueden ser muy útiles al hablar de seguridad pero que han sido usadas para violentar los derechos de miles de mujeres, son ocultadas en elementos que parecen “basura” como envases de bebidas gaseosas o en la misma caneca. Otros objetos en los que comúnmente se esconden estas cámaras pueden ser: ganchos de ropa, botones en las camisas, relojes, sanitarios, lámparas, paquetes de cigarrillos, zapatos… Realmente cualquier objeto que puedas imaginar. (Ver: Asian Boss: Korea's No.1 Spy-Cam Hunter On A Mission To Stop Illegal Porn)

 

Las imágenes que capturan las cámaras espía pueden ser difundidas “en vivo” por internet, compartidas como películas porno o incluso ser usadas como chantaje, ya que muchas mujeres son grabadas por sus propias parejas o compañeros sexuales.

 

Uno de los casos más recientes involucró al cantante coreano Jung Joon Young, e hizo que la comunidad internacional se alertara sobre el uso de las cámaras espía (spycam) o como se le conoce en la península asiática: Molka.

 

En marzo se reveló que el cantante grababa videos de las mujeres con las que tenía relaciones sexuales sin que ellas supieran, y luego lo compartía en un grupo de chat del que hacían parte otros artistas. En las conversaciones se puede observar cómo se burlan de las mujeres, hablan del uso de drogas para dormirlas, de los altos estados de ebriedad en los que se encontraban e incluso realizaban planes para irse de fiesta y luego violarlas. El cantante Jung Joon Young recibió una pena de 7 años de cárcel, otro artista involucrado, Choi Jong Hoon actualmente está siendo investigado por violación y por haber grabado a sus parejas sexuales.

 

 

 

Comprar cámaras espía en Corea del Sur actualmente es una práctica ilegal pero aún es muy fácil adquirirlas. El uso de estos dispositivos con fines que violenten los derechos de las mujeres puede llevar una pena de hasta 5 años de cárcel y multas de hasta 10 millones de wones (alrededor de USD 9.000), sin embargo las personas involucradas en este tipo de delitos no son juzgados como delincuentes sexuales, sino como distribuidores de contenido ilegal en internet.

 

The Guardian informó que según la policía coreana, los arrestos de personas que hacen Molka incrementaron de un 1,110 en el 2010 a más de 6,600 en el 2014, a pesar de que se cree que podrían ser más. De las 16,201 personas que fueron arrestadas entre el 2012 y el 2017 por hacer grabaciones ilegales, 98% eran hombres. El 84% de las 26,000 víctimas de grabaciones durante ese periodo fueron mujeres. En el 2018 la Asociación de Abogadas Coreanas encontró que el 90% de las víctimas no conocía a su victimario.

 

A pesar de la ilegalidad de esta práctica en el país asiático, los vídeos terminan en sitios web extranjeros, por los que muchas personas incluso pagan una suscripción mensual para acceder al contenido.

 

La mujer se somete entonces a una doble victimización, ya que pueden terminar siendo reconocidas y avergonzadas en redes sociales e incluso reportadas a sus empleadores, destruyendo su vida por completo, o pueden terminar pagando más de 1.000 dólares para borrar los vídeos de internet.

 

El gobierno en un esfuerzo por detener el Molka, asignó 8,000 empleados para inspeccionar 20,554 baños públicos y retirar las cámaras escondidas. Choi Yoon-jeong, mujer de 34 años, dijo al New York Times: “No creo que las nuevas medidas serán efectivas porque encontrar y deshacerse de las cámaras en los baños públicos no solucionará el problema”

 

Muchos grupos y organizaciones feministas siguen en la lucha por la defensa de sus cuerpos y su vida privada. Además de que la ley se fortalezca, buscan que la sociedad coreana deje de estigmatizar a las mujeres que han sido víctimas y que el molka se detenga.

 

Ellas le gritan al mundo: MI VIDA NO ES TU PORNO.



Recomendados:

https://www.youtube.com/watch?v=TZuebjnTryM

https://www.youtube.com/watch?v=xGpDp86RY5s

https://www.youtube.com/watch?v=bHNTnaOR_YU

 

 

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Andrea Cervera

Andrea Cervera

@andescribe

Periodista y Comunicadora Social, reportera de contenido basado en datos e investigadora aplicada en temas de datos abiertos.